Invisible entre la niebla,
eso debe sentir el humo.
Rodeado de faros mudos,
que giran, pero se alejan.
En niebla estira aliento,
encuentra forma y frontera.
Los faros no miran, se niegan,
respira buscando silencio.
Invisible entre la niebla,
eso debe sentir el humo.
El humo no quiere rendirse,
se aferra a temblor de su fuego.
El viento lo empuja, no cede,
prefiere morir siendo cierto.
El humo encontró su figura,
trazó la frontera del cielo.
Nadie lo regresa a la niebla,
aprendió a brillar sin consuelo.
Invisible entre la niebla,
eso debe sentir el humo.
Soy el humo que aprendió a quedarse.
Seguimos
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