Aquí las palabras no se quedan quietas.
Buscan ritmo.
Buscan cuerpo.
Nacen de frases que piden aire,
de ideas que no bastan solas
y de silencios que acaban necesitando música.
No todas están terminadas.
Algunas solo saben por dónde van.
Otras se defienden mejor cantadas que explicadas.
Esto no va de perfección.
Va de encontrar una voz
y dejarla salir sin demasiadas correcciones.
Si buscas respuestas, no es aquí.
Si buscas un latido, puede.
Aquí, las cosas suenan antes de entenderse.
